Qué incluye
- Recepción de llamadas en español e inglés
- Respuesta a preguntas frecuentes con su información
- Toma de mensajes con nombre, motivo y urgencia
- Escalado inmediato según sus reglas
Desde la primera llamada de alguien que aún no le conoce hasta el seguimiento del cliente que ya trabajó con usted. Seis servicios que se contratan juntos o por separado, según lo que su operación necesite hoy.
Cada llamada se contesta con el nombre de su empresa y el guion que acordamos con usted. Resolvemos lo que se puede resolver por teléfono, tomamos los datos de lo que no, y le pasamos únicamente lo que de verdad requiere su intervención.
Trabajamos directamente sobre el calendario que usted ya usa. Agendamos, confirmamos el día antes, recordamos y reprogramamos lo que se cae. Menos ausencias y ninguna cita anotada dos veces.
Confirmaciones, encuestas de satisfacción, avisos y recuperación de clientes que llevan meses sin aparecer. Cada llamada queda registrada con su resultado, para que usted vea qué está funcionando.
Atendemos al interesado en el momento en que llama —que es cuando está decidido—, hacemos las preguntas que su equipo comercial necesita y entregamos la oportunidad con toda la información recogida.
Verificar coberturas, tramitar autorizaciones y esperar en la línea de una aseguradora es trabajo necesario, pero no es trabajo clínico ni comercial. Lo asumimos nosotros y le entregamos la respuesta.
Conseguir un cliente nuevo cuesta mucho más que mantener al que ya le conoce. Nos ocupamos de la llamada posterior: cómo le fue, qué necesita ahora y cuándo volvemos a hablar.
Sin integraciones complicadas ni meses de implementación. Cuatro pasos, unos pocos días, y su teléfono deja de ser un problema.
Una reunión para entender qué hace, quién le llama, qué preguntan y qué respuesta espera cada tipo de cliente.
Escribimos con usted el guion de atención, las preguntas obligatorias, las reglas de urgencia y a quién se escala cada caso.
Su agente asignado aprende su vocabulario, sus servicios y su forma de hablar. Practicamos antes de la primera llamada real.
Empezamos a contestar. Usted recibe el resumen de cada jornada: qué entró, qué se agendó y qué quedó pendiente.
La primera reunión no es comercial: es de trabajo. Queremos saber quién le llama y por qué, qué pregunta la gente una y otra vez, qué es una urgencia real en su negocio y qué puede esperar a mañana. De ahí sale todo lo demás.
Convertimos esa conversación en un documento de trabajo: cómo se saluda, qué se pregunta siempre, qué se responde y qué no, cuándo hay que interrumpirle a usted y cuándo basta con dejar el mensaje. Usted lo revisa y lo aprueba antes de que empecemos.
Su cuenta tiene agentes asignados, no un turno rotativo de desconocidos. Aprenden su vocabulario —clínico, legal o técnico—, practican con casos reales y sólo salen a atender cuando el guion les sale natural.
Delegar el teléfono no significa quedarse a ciegas. Al cierre de cada jornada recibe el resumen de lo que pasó, y el guion se ajusta con lo que vamos aprendiendo de las llamadas reales. El servicio del mes tres es mejor que el del mes uno.
No. La mayoría empieza por atención al cliente y programación de citas, que es donde el dolor se siente primero, y va sumando el resto cuando la operación lo pide.
Contestamos con el nombre de su empresa y con la información que usted nos da. Para quien llama, somos su recepción. Si prefiere que se identifique como servicio externo, también lo hacemos: es decisión suya.
Sobre el suyo. Nos adaptamos a la herramienta que ya usa para que no tenga dos agendas que cuadrar. Si todavía no tiene ninguna, le ayudamos a montar una.
El horario base es de lunes a viernes, de 8:00 AM a 5:00 PM. La cobertura se puede ampliar a tardes, sábados o guardias según lo que su negocio necesite; se acuerda al inicio.
Entre la primera reunión y la primera llamada atendida suelen pasar pocos días. El tiempo depende sobre todo de cuánto material de referencia tenga ya preparado su empresa.
Con acuerdos de confidencialidad firmados, acceso restringido por agente y protocolos escritos sobre qué información se puede dar por teléfono y cuál no. En el sector salud, además, seguimos las reglas que su consultorio ya aplica.
Una llamada de 20 minutos basta para saber si podemos ayudarle. Sin compromiso y sin propuestas genéricas.